Un príncipe y una princesa de película
Quizás al principio nunca me di cuenta. Me enamoraste y te enamoré, lo demás importaba poco. Aquel día era para nosotros, era nuestro día para empezar a conocernos. Y he dejado atrás todos mis sueños, pensaba que la vida me había regalado un mundo nuevo, y es que he aprendido a ver siempre el vaso medio lleno.
Nos fuimos conociendo, los dos eramos como dos avionetas en una exhibición. Hacíamos nuestras locuras lo más rápido que podíamos. Nos queríamos como si no hubiese un mañana, pero yo y tú nos enamoramos de un príncipe y una princesa de película. Eramos dos almas que se querían, incluso se amaban, pero nos enamoramos de lo que pensamos que el otro podría llegar a ser, y no de lo que realmente era.
Quizás yo me enamoré mucho más de quien eras, y te hice más princesa, incluso más reina. Pero esto no basta, los cuentos de hadas solo son en las películas. Idealizar el amor es el peor error del ser humano, porque ni somos tan buenos, ni tan malos, simplemente somos nosotros mismos. Las personas tienen virtudes y defectos, ningún hombre y ninguna mujer es perfecta salvo en nuestra mente.
Sin embargo tú, siempre has esperado un príncipe azul, un cuento de hadas, alguien que este la altura de lo perfecto, y nadie lo es. Querías un hombre que esté a tu altura, que dé lo que tu das, pero perdona que te diga, que quién está dispuesto a dar todo lo que tiene, lo bueno y lo malo... no puede dar más. Solo que juntos, nos podemos parar y mejorar, pero tú decidiste rendirte y dejarme marchar...
No estoy cabreado, estoy triste y dolido, como cuando una película acaba con el final que no esperabas. Y eso fue lo que pasó, la película se acabo, hasta que estando juntos volvimos a la realidad, a quién eres tú, a quien soy yo. La vida es así, la vida no son perfecciones, solo lo imperfecto puede llegarse a entender, y si yo quería hacerte más princesa de lo que había visto en mi película, pero solo no podía... Tu decidiste que no era tu príncipe, decidiste dejarme marchar...
Ahora vuelvo a ver la vida de otra manera, a desearte suerte en que busques una persona imperfecta, y ni tú y tampoco yo, volvamos a sufrir un amor de película. Porque sube tan rápido como llega a desaparecer. Pues íbamos demasiado rápido, la idea de nuestro príncipe y de princesa que eramos, nos cegó, no pudimos darnos cuenta de quien era el otro de verdad.
Me hubiese gustado conocernos de verdad, me gustaría que aun sucediera, pero quizás nunca nos demos esa oportunidad, nunca más, de buscar un amor de verdad. Nosotros, los de ahora, ya no somos los mismos.

Comentarios
Publicar un comentario